El problema como construcción moral
Partiendo del punto de que un problema como
tal consiste en
alguna situación en concreto que, en el momento en que se logra solucionar,
aporta beneficios a la sociedad, y que es algo que altera la paz, el equilibrio
y la armonía de quien o quienes lo tienen, podemos inferir que para el
individuo se desmoraliza al no poder neutralizar el problema, sea cual sea,
indiferentemente de la magnitud del mismo, ya sea pequeño o grande, el problema
en sí logra bajar la moral del ser humano, es por ello que para construir la
moral, esta parte por el hecho de que hay que resolver ese problema que nos
aqueja.
De lo anteriormente expuesto, podemos deducir que
la solución de un problema es el puente para la construcción de la moral en el
individuo, para ello debemos tomar en cuenta de que cada situación es una
oportunidad para que las personas sean capaces de transformar y mejorar
continuamente el entorno en forma activa y además aprender de ello. Por lo
tanto, la resolución de un problema consiste en proporcionar una
respuesta-producto a partir de un objeto o de una situación.
Para resolver un problema que se nos pudiera
presentar, independientemente de la gravedad del mismo, es necesario decidir
entre diferentes opciones la posible solución del mismo, para ello se debe
tomar la mejor decisión, pues a través de la toma de decisiones acertadas,
alcanzaremos a darle una oportuna solución al problema que se plantee.
Toma de decisiones
La toma de decisiones es uno de los atributos
de las personas que desempeñan una función de liderazgo que puede ser
desarrollado. Este proceso es un arte que algunas personas lo aprenden en una
forma natural y llegan a dominarlo con aparente poco esfuerzo. Otros, en
comparación, nunca consiguen dominarlo bien a pesar de que les fascina el tema.
Hay ciertas reglas que pueden ayudar a mejorar en una persona la habilidad para
tomar decisiones. Algunas, no son más que puntos de vista o impulsos mentales
que predisponen a la persona a tomar decisiones, otras, son técnicos que han
probado ser efectivas.
Por
lo tanto, la toma de decisiones es un proceso en el cual el sujeto escoge entre dos o más alternativas posibles
para así solucionar una situación determinada; Algunas decisiones tienen una
importancia relativa en el desarrollo de la institución u organización como
tal, mientras que en otros casos son
gravitantes. La toma de decisiones en una Institución u organización se
circunscribe a todo un colectivo de personas que están apoyando el mismo
proyecto, por lo que se debe empezar por hacer una selección de
decisiones y que es una de las tareas de gran trascendencia en el trabajo del mando, ya que de esa forma se trazara el
rumbo a seguir.
No existe ninguna fórmula simple que
conduzca a decisiones sólidas, de hecho, la única forma de desarrollar una
facilidad para la toma de decisiones es aprendiendo una variedad de enfoques,
en cada caso, la solución apropiada, es ajustar el enfoque al problema. Entre
la variedad de posibles enfoques, se sugiere el siguiente, sugerido por
Hamilton ( 1990):
1. - Examine el problema desde todos
sus ángulos: examinar los problemas desde el mayor número de ángulos posible le
permite al líder ver diversos puntos de vista.
2. - Tome todas las alternativas y
examínelas realísticamente: se deben explorar todas las alternativas y buscando
todas las soluciones posibles.
3. - Reestructure los problemas en
tiempo y espacio: reestructurando un problema en el tiempo, se puede afrontar
en un orden de tiempo, en vez de hacerlo cronológicamente. Otra formal para la
solución de problemas es diagramar los elementos o reestructurarlos
espacialmente. Este método, ayuda a indicar los posibles cursos de acción
alternativa en un problema dado. Por ejemplo, se puede construir un cuadro en
donde los objetivos se muestren verticalmente y las soluciones alternativas se
muestren horizontalmente.
4. - Asociación libre antes de valorar
alternativas: es aconsejable, tener varias ideas antes de empezar a valorarlas
a fin de poder explotar todas las soluciones posibles.
5. - Pregúntese a sí mismo
lo que haría una persona de éxito si se hallara en su problema: esta es una de
las prácticas más utilizadas, puesto que hay problemas similares que han sido
resueltos por otras personas.
En el contexto organizacional,
para la gestión gerencial uno de los aspectos más relevantes en la toma de
decisiones, entendiéndose como tal que una decisión puede ser descrita como la
respuesta a un problema o la elección entre distintas alternativas para
conseguir unos objetivos. Sobre este particular, Koontz (2002.: 62), la
describe como “ la selección de un curso de acción entre varias alternativas, y
se constituye por lo tanto en la esencia de la planeación organizacional.” Por
su parte Bittel (2000:26), señala, que “ es un proceso mental mediante el cual
un directivo recopila información y la utiliza.” Finalmente Robinns (2000),
apunta a que la toma de decisiones es un proceso en el que se escoger entre dos
o más alternativas.
El proceso de toma de decisiones
Los
pasos en la toma de decisiones tal y como se aplican a la gerencia de recursos individuales
son:
1. Reconoce el problema: El proceso de toma de
decisiones comienza reconociendo que existe un problema: algo tiene que ser
cambiado en la situación actual y hay posibilidades de mejorarla. Generalmente
los grandes problemas deben
ser sub-divididos en componentes mas pequeños y fáciles de manejar.
2. Analiza el problema: Una vez que el problema
ha sido identificado, se hace necesario el estudio cuidadoso del mismo con la
finalidad de encontrar lo que lo está causando. Para esto es necesario ser lo
mas específico posible.
3. Considera tus metas: Considera la o las metas
que desees alcanzar. Las metas que escoges están influenciadas por los valores que
tienes – lo que es importante para ti. Tener conciencia de
tus valores y
de las prioridades que éstos mueven te ayudará a ver más claramente lo que
realmente deseas. Con frecuencia, las decisiones que se toman sin incorporar
este aspecto no son puestas en acción pues
aunque son las que convienen, no son las que se desean.
4. Busca alternativas: Piensa y busca tantas
alternativas prácticas como sea posible. En la mayoría de los casos no es
factible explorar todas las posibilidades debido al factor tiempo y costo. Sin embargo, busca mas alternativas o posibilidades que
las obvias o las habituales. Si la decisión es muy importante – en términos
humanos o financieros – será de mucho mas valor invertir
mas tiempo y esfuerzo en buscar una solución o en hacer una escogencia.
5. Analiza los recursos que requiere cada curso
de acción alternativo. ¿Cuánto tiempo, dinero, destrezas, energía u otros recursos
necesarios poseo para llevar a cabo la decisión? ¿Alguna de las alternativas
requiere de menos recursos? Debes comparar también los beneficios esperados de
tu selección. No siempre tiene sentido escoger el producto mas
barato o la actividad de mas bajo costo si los resultados también van a ser de
baja calidad.
6. Selecciona la mejor alternativa: Después de
ver cuidadosamente cada alternativa, selecciona la mejor. Ten en mente los
valores que son importantes para ti, las metas para las cuales estas trabajando
y los recursos con los que tienes que trabajar. Es posible que ninguna de las
opciones aparentemente disponibles sea aceptable. Si no hay una alternativa
satisfactoria ninguna que pueda ser la mejor entonces quizá puedas crear una
nueva alternativa por compromiso o por combinación de algunas de las ideas que
tengas. Ocasionalmente se debe tomar la decisión de posponer la acción con la
finalidad de buscar másinformación, pero no deseches una opción porque ésta no sea la
respuesta perfecta.
7. Pon tu decisión en acción: La toma de
decisiones no termina con la selección de la mejor alternativa. Debes poner tu
decisión en acción. Usualmente las personas llevan a cabo las acciones necesarias
para ejecutar su decisión. Otras veces, sin embargo, hay que generar la acción
de un grupo. Si todos los involucrados en la
ejecución estuvieron involucrados en la toma de la decisión, estarán más
dispuestos a ayudar a su implementación.
8. Muchas de las decisiones, quizá la mayoría,
no resuelven directamente un problema sino que te ponen en la posición de tener
que tomar decisiones adicionales que te acercan a tu meta. Una decisión central
implica una serie de decisiones adicionales. Esto es lo que se llama decisiones
en cadena. Es lo que comúnmente se conoce como "una cosa lleva a la
otra". Cada decisión es directamente dependiente de una escogencia
anterior.
9. Acepta la responsabilidad: Después que tomas una
decisión, necesitas aceptar la responsabilidad y las consecuencias de haberla
tomado. Debes estar dispuesto a vivir con ella o tomar otra decisión para
cambiar la dirección tomada.
La mayoría de las decisiones se toman sin tener toda la información que
quisieras tener, o sin los recursos que realmente necesesitas. No temas tomar
decisiones por el solo hecho de tener que revisarlas después, pues la revisión
es parte del proceso. Todas las decisiones tienen que ser revisadas.
10. Evalúa los resultados: El producto o
resultado de tu decisión debe ser evaluado regularmente para determinar su
efectividad.
11. Usa hábitos para reducir el tiempo en el
proceso de toma de decisiones. Por ejemplo, no necesitas pasar mucho
tiempo decidiendo que goma de mascar comprar. Muchas de las decisiones de
compra y algunas de las decisiones gerenciales pueden ser hechas como rutina
hasta que la situación cambia.
Etapas de la Toma de Decisiones
La tomas de
decisiones en las organizaciones modernas son realizadas en grupos o comités de
trabajo y quedan individualizadas en los momentos en que las mismas pasan a
formar parte de las bien estructuradas o estándar. Para alcanzar una decisión
clara y efectiva es necesario seguir lineamientos estratégicos que conlleven a
optar por la mejor alternativa en beneficio de la organización, empresa o
institución; para ello los grandes teóricos han establecido algunas etapas para
el logro efectivo del mismo; Irving Janis, citado en Luces (Ob. cit) propone un modelo de cinco etapas principales
que llevan a una decisión estable.
La Primera
etapa consiste en la necesidad de tomar una decisión; la toma de decisiones
comienza cuando una persona se enfrenta a una nueva situación que implica
amenazas u oportunidades. Para que sea una situación de decisión debe
presentarse la posibilidad de escoger, por lo menos dos alternativas. Una
actitud deseable en esta fase consiste en examinar si la probable amenaza u
oportunidad es lo suficientemente importante como para justificar el esfuerzo
de tomar una decisión al respecto. Si la respuesta es negativa, la persona
continuará con su línea de conducta habitual, pero si es afirmativa aceptará el
reto y optará por otra línea de acción, continuándose así el progreso a lo
largo de las posteriores etapas.
La Segunda etapa, se produce a través de la
enumeración de las alternativas, opciones o cursos de acción disponibles. Una vez que se acepta que es necesario
adoptar una decisión, se analizan los objetivos relacionados con ella y se
buscan las alternativas, opciones o cursos de acción disponibles para lograr
los objetivos relacionados con la decisión. La actitud provechosa debe ser de
apertura, flexibilidad, libertad y creatividad, para generar opciones que
permitan contar con una lista lo suficientemente amplia. Conviene dar la
misma atención a todas las opciones que surjan, por ridículas, incoherentes e improbables
que resulten más tarde, evitando que una evaluación racional y objetiva
desempeñe algún papel. La ayuda externa puede ser muy útil, siempre que la
persona no descuide su propia lista de opciones y no se le imponga
una alternativa que ella no se haya formulado.
Con respecto a la Tercera etapa, esta realiza una evaluación
de las alternativas, opciones o cursos de acción disponibles; en ella se estudia cuidadosamente la
lista generada en la etapa anterior. Se dejan fluir libremente los
sentimientos y pensamientos que suscita cada una de las alternativas, se
analizan y valoran los mismos, y se establece una relación entre las opciones y
las prioridades personales. En otras palabras, se consideran las
ventajas y limitaciones de cada alternativa.
A diferencia
de la etapa anterior, acá debe tomar lugar una evaluación racional y
objetiva. La tarea implicada tiene que ver con la recolección y valoración de
información personal (a través de la autoexploración y autoanálisis) e
información externa, bien sea social, ocupacional o educativa, dependiendo de
la decisión involucrada, requiriéndose la participación activa de la
persona que elige, en la búsqueda de la información.
La Cuarta etapa establece la decisión
provisional o tentativa. Luego de evaluar cada alternativa se cuenta con una opción preferida;
la atención se centra sobre ésta, se percibe como la más idónea y se descartan
las otras opciones para allanar el camino a la elegida. La persona considera
cómo ponerla en práctica y cómo transmitir a otros la intención de
hacerlo. Antes de permitir que otros conozcan la línea de acción que ha
elegido -especialmente si ésta es polémica, como renunciar al empleo- elabora
estrategias para asegurar el éxito de la nueva decisión y evitar la
desaprobación de los demás. Además, reexamina la información recogida
sobre probables dificultades prácticas para implementar la decisión, piensa en
cómo vencerlas y hace planes por si las pérdidas llegan a materializarse.
Y por último
la quinta etapa trata el compromiso y ajuste a la
decisión. En
esta etapa se lleva a la práctica la decisión provisional. La alternativa
elegida se convierte en acción, es decir, se la dota de sentimientos y
pensamientos, se invierte tiempo y energía en ella, y se rechazan
finalmente por completo las opciones no elegidas. La persona se muestra
satisfecha con la opción elegida y la lleva a cabo con optimismo. Se
producen sentimientos de bienestar, seguridad y autoconfianza. Si ocurren
contratiempos menores, la persona puede vacilar temporalmente, pero lleva
a cabo su decisión. Pero si se presentan desafíos, pérdidas o
insatisfacciones más serias, se recorren de nuevo las sucesivas etapas para
buscar una alternativa mejor, aunque esta vez con la ventaja que supone la
experiencia positiva, producto del aprendizaje obtenido.
Licdo. Lenin Borjas
twitter: @lenin2021
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